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Creer para crear, una historia empoderada.


ConfeccionArte - foto tomada de www.confeccionarte.com.co


Desde hace varias décadas, Antioquia es un referente nacional e internacional del sector textil. Esta industria, que tras la pandemia busca recuperar todo su potencial tras ser fuertemente afectada, no solo genera ingresos económicos sino también empleos e historias que inspiran, como la de Dalia Calderón, una mujer que renació y con su vuelo generó oportunidades para decenas de familias.


Dalia no solo es una mujer “echada pa'lante”, es un vivo ejemplo de resiliencia y dedicación. Nació en Barbosa, Antioquia, y desde temprana edad tuvo que vivir el agobio del desplazamiento en Colombia cuando, con su familia (cinco hermanas) abandonaron su pueblo natal y se instalaron en Bello, municipio donde pondría a prueba su capacidad para salir adelante desde cero.


Al ser hija de un caficultor, Dalia conocía lo que era el trabajo duro y sus resultados. Por tal razón, decidió alquilar una máquina de coser y comenzar a hacer pequeños trabajos de confección junto a sus hermanas. Tiempo después comenzó a ver los primeros resultados y en 2006 fundó ConfeccionArte, emprendimiento que desarrolló al punto de contar con importantes clientes. De igual forma, la planta de personal creció considerablemente al número actual de 135 empleados.


Hoy ConfeccionArte, es un ejemplo de crecimiento que basa su éxito en el talento y buenas prácticas de sus empleados. Esto, junto con su historia de vida, ha motivado a Dalia a participar con su empresa en la Estrategia Integral de Inclusión Laboral para víctimas del conflicto armado y aportar su grano de arena en la construcción de un país más equitativo. Así mismo, ha generado un impacto positivo en Bello creando empleos y ayudando a muchas familias a tener un ingreso.


Además, Dalia se preocupa por los proyectos de vida de sus empleados y, orgullosa, cuenta como una madre soltera que trabaja con ella ya está graduando a su hijo de veterinaria, pues ella también se siente parte de ese éxito.


Como mujer y empresaria, juega un rol fundamental al demostrar que no hay barreras que puedan detener el empoderamiento femenino y al motivar a más mujeres a alcanzar sus metas, tal como ella lo hizo. Actualmente, ConfeccionArte emplea a 23 víctimas del conflicto, la mayoría mujeres, y su compromiso va más allá, ya que les brinda capacitaciones para que cada una pueda conocer los procesos de la empresa, manejar distintas máquinas y así poder contar con diferentes herramientas que las hacen más preparadas y con mayor liderazgo pues entienden todo el proceso.


De esta forma, ConfeccionArte no solo brinda una oportunidad de empleo, sino que además aporta al crecimiento personal de sus empleados y empleadas, y sus proyectos de vida. En palabras de Dalia, “La mayoría de personas que vienen a sumarse al proceso vienen a hacer mejor la organización, esa es la tarea que ellas de alguna manera se proponen, pero la empresa también tiene la responsabilidad y la misión de hacerlas mejores personas”.


Dalia es una líder nata y ha empezado a permear otras empresas textiles ubicadas en Bello, que además de estar trabajando por una inclusión laboral diversa, se han agremiado para trabajar por la creación de espacios educativos que sean capaces de abastecer la demanda de personal capacitado en el sector. Esto como una forma también de reactivar el Municipio que ha sido lugar de delincuencia y microtráfico. “Bello es un municipio que acoge muchos desplazados, por tal razón el sector productivo debe estar reinventándose constantemente para poder atender sus necesidades y brindarles nuevas oportunidades de vida” afirma Dalia.


Dalia, al involucrarse con su personal se ha dado cuenta del potencial y las distintas habilidades que hay en su empresa. Como bien lo dice su eslogan “Creer para crear”, confía en el talento de los suyos y ha abierto nuevas líneas de negocio que se resumen en nuevas oportunidades de empleo para más personas. Con la nueva línea de diseño, ha diversificado las inversiones y lo más importante, demostrado que para ser una excelente gerente solo basta con creer y confiar en sí mismo.


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